“Ninguna cartografía urbana está del todo completa si no contiene la continuidad del cuerpo en movimiento.”
Diego Campos[1]
ANDAR COMO FORMA DE ANTI-ARTE
Lo que produjo esta seria de teorías sobre la ciudad y las formas de renacer de la urbe y del ciudadano dentro de ella, fue una oleada de propuestas artísticas que experimentaban con el espacio-ciudad, unas de ellas que asumían el asfalto y la calle como un signo o como un objeto de arte y la otra que veía la travesía como la experiencia artística “…actitud que convierte en forma.”[2]
Estas prácticas estéticas dentro de la ciudad fueron replicadas en diferentes contextos y tiempos en la historia. Como el proyecto New Babylon desarrollado por el arquitecto N. Constant, y que fue uno de los pioneros en experimentos arquitectónicos con la teoría de la deriva, New Babylon pretendía ser una ciudad diseñada como un espacio dinámico donde fuera imposible repetir experiencias o desarrollar una rutina fija. Esta era una ciudad concebida para los nuevos nómadas, para hacer del laberinto una excusa o posibilidad de distribución urbanística para crear la complejidad y nuevas situaciones transformables.
“La vida es viaje infinito a través de un mundo que cambia tan rápidamente que a cada momento parece distinto.”[3]Las ciudades actuales se han vuelto monótonas y aburridas, solo se sostienen bajo un régimen utilitarista donde el objetivo es minimizar el tiempo y el espacio de los desplazamientos desde el hogar al trabajo, mientras que New Babylon pretendía ser una urbe donde no existan desplazamientos rápidos, ve la ciudad como un terreno de juego, de aventura y exploración en busca de situaciones que trasforme constantemente no solo la percepción, sino por el contrario que busca interpretar la ciudad como “…hipertecnològica que se trasforma constantemente en el espacio y en el tiempo.”[4]
Es entonces cuando los artistas contemporáneos se lanzan a hacer propuestas que les permita descubrir la cara oculta de una ciudad que está dispuesta a ofrecer historias o a servir como lienzo para inventarla y escribirla. Tony Smith es uno de los primeros exploradores al hacer obra a partir de la deambulaciòn y el mismo seria el trampolín para sus sucesores.
El año 1966 fue cuando se dio a conocer el relato de la obra de Smith, “on the road”, fue el recorrido ilegal que hizo con estudiantes en la periferia de Nueva York en una autopista en construcción. “El asfalto ocupa gran parte del paisaje artificial, pero no es posible considéralo como obra de arte”[5]. Así definirá Smith la naturaleza estética del recorrido y fue entonces donde las experiencias reveladas y sentidas convertirían el “andar” como una práctica artística.
El andar junto a la deriva definió lo que sería el nuevo camino del arte contemporáneo, una nueva idea de expresión, donde el objeto se ha convertido, no en un fin, sino en un resultado simbólico de un proceso experimental o de una experiencia artística.
Grupos como Fluxus se deambulan por la calles de Nueva York, tratando la ciudad como un campo de investigación artística abierta a nuevas posibilidades de sensibilidad, tratando de este modo de posibilitar otras formas de analizar y estudiar el espacio urbano a través de sus obras y experiencias. Free Fluxus-Tours fueron las caminatas colectivas de este grupo en el año 1976, cuyo objetivo era visitar los andenes, los baños públicos y otros lugares del la metrópoli.
“Hay que pasar de la circulación como complemento de trabajo, a una circulación como placer.”[6]
El artista Hamish Fulton es uno de los más reconocidos artistas del andar, huye de las ciudades haciendo de sus acciones paseos llenos de ausencia, andar sin tiempo y tratando de no dejar huellas. “Un paseo tiene vida propia y no necesita ser materializado en obra de arte. Una obra de arte puede ser comprada pero un paseo no puede ser vendido.”[7] Este artista que ha viajado a hacer caminatas por todo el mundo incluyendo Perú, Portugal, Bolivia, Francia, argentina, entre otros es el reflejo de el placer de caminar, de el andar como practica estética dentro de un sistema que obliga a convertir la obra de arte en una mercancía y un objeto de culto.
“El despliegue de dispositivos lingüísticos, nemotécnicos y gráficos destinados a hacer legible el territorio constituye toda una manera de pensar el espacio.”[8] La relación Hombre–Texto también era criticada por los situacionistas, como también por los artistas que vendrían después de ellos, la súper abundancia de señales normativas que “guían”.
Pero esta ciudad compleja y manipulada, también es una ciudad que se encuentra vulnerable, es entonces cuando los signos y los iconos culturales se pueden revertir y convertir en armas de poder, invirtiendo su sentido y transformándolos en herramientas de resistencia consiente. Este es el caso del artista Rogelio López Cuenca que los utiliza para realizar críticas al sistema establecido. Como el mismo lo define: "El arte ya no puede consistir en la representación de paisajes exteriores o de paisajes interiores o mentales, porque su espacio es la discusión sobre el significado de lo que ya compartimos, los lenguajes que ya hablamos."[9]
Este tipo de propuesta que se toma los espacios y los símbolos establecidos para generar interferencias o nuevas miradas de ciudad son muy comunes y al día de hoy populares, el habitante de ciudad recorre con su mirada las calles, como si fueran páginas escritas de un libro, generando relaciones entre lenguaje y arquitectura, así que el mismo ha configurado un vocabulario - que puede transgredir -, hecho de signos y pictogramas para realizar su estructura urbana. El artista Colombiano “DJLU”[10] es un claro ejemplo del arte urbano a partir de los pictogramas, su obra llamada “Señaletica para un mundo mejor” logra construir significados dependiendo los lugares de sus intervenciones y los mensajes que transmite. Esta obra que se ha desarrollado a partir de técnicas street artistas (Stencil, Graffiti, Sticker y Cartel) permite que el instante creativo trasforme de inmediato el espacio, no solo en la parte física sino también la manera en que se lee la ciudad misma.
Retomando la teoría de la ciudad con una fisiología que se puede comparar con la humana. Que contiene venas y arterias fluidas en las que personas circulan como saludables partículas sanguíneas y que son las calles, las que materializan el movimiento “sanguíneo” de la ciudad al igual que la masa de transeúntes que se movilizan apresurados por ella. Y además el presumido afán de cambiar y ensanchar la ciudad a cualquier precio, el gran número de obras, cada vez mas catastróficas como heridas abiertas en el territorio merecen ser derivadas y documentadas. Este es precisamente el objetivo del Colectivo español “Basurama” con su intervención pública el 17 de noviembre de 2006 llamado: YO AMO LA M30.
Este proyecto consistía en hacer un recorrido en un autobús a modo de guía turística por las obras de la M-30[11], el objetivo era provocar una reflexión y una exploración a manera de perfomance por la obra más popular y polémica por estos tiempos en España. Este recorrido que conto con ambientalista, músicos y personas del común, también conto con azafatas que indicaban a los turistas donde tomar sus fotos y comprar de producto típicos de esta construcción. La M30 se convirtió por un momento no en el paisaje caótico sino en un viaje alegre y crítico.
Antonio Urquijo es un artista español que se ha interesado por los espacios de transito de la ciudad, estos espacios que son catalogados como “muertos” que no promueven la comunicación entre personas, esta instalación interactiva llamada Idades es un prototipo de red comunicacional en la que cada espectador-participante reconoce su silueta proyectada en una pantalla y afecta una pelota virtual que rebota con su silueta, en esta instalación participan simultáneamente todos los transeúntes del lugar y la pelota se convierte así en el objeto-articulador de la comunicación.
Así este proyecto busca y como lo define el propio autor en su página web: “…promover y compartir experiencias en diferentes espacios de tránsito, mediante una actividad lúdica que permita a cada individuo obrar con más personas de un modo recíproco y en tiempo real.”[12] Rompiendo así la pasividad comunicativa de estos lugares.
La ciudad está en constante cambio, así sus habitantes no lo perciban ni quieran ser parte de dicha transformación permanente de su ciudad, el artista Iván Abreu es otro de los artistas que se ha apropiado del espacio público y más específicamente en lugares de tránsito, su obra “Use el Pasamanos” que está desarrollada a partir de tubos refrigerados en un parque de la ciudad de México invita a la construcción estética colectiva del pasamanos cada vez que pasan sus manos sobre el hielo, su obra que realmente se completa por el uso propone una reflexión sobre el espacio y sus transformaciones, que en palabras de Abreu es: “…dislocar la experiencia del parque, dinamizar el cotidiano y activar en el observador un espacio de lo posible, lo posible: como movimiento mental, político, personal, la pieza tienta un límite físico, hace posible un absurdo aparente, el público participa y recobra al menos por unos segundos esa mágica confianza…”[13]
Gilberto Esparza ha propuesto una serie de “Parásitos Urbanos”[14] que son a la vez robots que habitan e invaden la ciudad, estos híbridos de desechos tecnológicos que intervienen el paisaje cotidiano son: “Capaces de sobrevivir en el entorno urbano y alimentarse de la propia energía que produce la ciudad, es decir, que son parte de ese gran ecosistema vivo que conforma la urbe… en cierta forma los parásitos representan una invasión a este sistema ‘funcional’ que es la ciudad, pero finalmente son producto de la misma.”[15]
Estos parásitos urbanos que proponen una interacción hombre-máquina-ciudad son también una intervención pública que refleja el papel que juega la tecnología en la ciudad actual, la dependencia y afectuosa relación con ella. El aporte según el autor además de la reflexión sobre el papel del ciudadano y la tecnología es además: “…incrementar el nivel de contaminación porque varios de ellos emiten ruido al ambiente, lo saturan aún mas y de hecho el consumo de energía también implica un impacto al ambiente. Pero todo esto no busca sino fortalecer una metáfora de nosotros mismos; en algo parecido nos hemos convertido.”[16]
Así como estas experiencias artísticas hay miles dentro de la ciudad, que ven en el espacio urbano otra posibilidad creadora, y la convierte en un espacio experimental donde es posible todo tipo de creación, elementos como el perfomance, propuestas graficas urbanas que ven la urbe como lienzo, las artes electrónicas que experimentan dentro de ella son nada mas algunas de las posibilidades de intervención de el ciudadano-artista. Es además interesante ver como en la mayoría de estos casos el azar, el tiempo y el instante tanto del artista en su papel de re-escritor de ciudad como también del habitante que entra a participar dentro de la obra juegan un papel fundamental en esta ruptura de las dinámicas consumistas y de velocidad de la metrópoli moderna, dándole otra vez la capacidad al ciudadano de vivir y sensibilizarse dentro de ella, invitándolo a no ser nada mas que un testigo sino un actor dentro de las transformaciones propuestas por cada uno de estos artistas y de la ciudad misma.
[1] Campos, Diego. "Desplazamientos". En bifurcaciones [online]. núm. 7, año 2008.
http://www.bifurcaciones.cl/001/Santiago.htm. ISSN 0718-1132
[2] ibid. Pg 121
[3] Constant, New Babylon citado por Francesco Careri, Walkscapes-Andar como práctica estética. Barcelona, Ed Gustavo Gili, 2002. Pg 121
[4] Ibid. 118
[5] Ibid. 120
[6] Guy Deboar “Posiciones Situacionistas sobre la circulación”
[7] Texto de la página oficial del Hamish Fulton. http://www.hamish-fulton.com
[8] Silvia López Rodríguez citando a Víctor del rio, “El Diagrama de Henry c. Beck o la Cartografía Invisible”. Lápiz. Numero 176 año 2001. Madrid. Pg 28
[9] Texto tomado de la pagina de Rogelio López Cuenca htpp://www.malagana.com
[10] Marcelo Mejia, Arquitecto de la Universidad Javeriana y maestro en artes plásticas de la Universidad Nacional de Colombia ha hecho su obra de pictografia a partir de su firma DJLU.
[11] La M-30 es una vía con características de que rodea el centro de la ciudad de Madrid. Tiene una longitud de 32,5 y una intensidad de circulación media superior a los 100.000 vehículos diarios. En la actualidad esta sufriendo una transformación que pretende convertirla en la avenida más importante de esta ciudad.
[12] Texto tomado de la pagina de Antonio Urquijo www.idades.es
[13] Entrevista concedida por Iván Abreu a Camilo Cantor
[14] Nombre de la Obra de Gilberto Esparza
[15] Entrevista concedida por Gilberto Esparza a Camilo Cantor
[16] Ibid.
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